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Una pausa para ti

¿Sientes que todo lo que cargás pesa igual,
aunque sepas que no debería?

Hay personas que dejaron de distinguir qué es realmente urgente y qué solo lo parece. Cargan cada responsabilidad con el mismo miedo, sin mirar hacia adelante — solo cuidando no perder el equilibrio.

El problema nunca fue cargar demasiado. Fue dejar de distinguir qué pesaba de verdad. Este cuento de 3 minutos no habla solo de un malabarista.

El malabarista de la cuerda floja

Walter Almendares
Sobrecarga · prioridades · control
Para procesos personales, sesiones de coaching y espacios de acompañamiento · 3 min · Con preguntas al final
Malabarista en la cuerda, sosteniendo siete bolas con la mirada fija en sus pies · Meta Humano

Había una vez un malabarista que trabajaba sobre una cuerda muy alta.

Llevaba siete bolas en el aire. Algunas eran de cristal, decía él. Otras eran de cuero.

Las de cristal no podían tocar el suelo. Si caían, se rompían. Las de cuero, en cambio, podían caer, rebotar y volver a sus manos.

Al principio sabía distinguirlas bien. Sentía el peso distinto de cada una, el brillo distinto bajo la luz. Sabía cuáles necesitaban verdadero cuidado y cuáles no.

Pero con el tiempo, entre la altura, el miedo y la costumbre de no detenerse nunca, dejó de distinguirlas.

Todas empezaron a pesar igual en sus manos. Todas le dieron miedo por igual.

Entonces comenzó a sostenerlas con la misma tensión. Los brazos en alto. La mandíbula apretada. Los ojos fijos en el punto exacto donde pisaba.

Ni siquiera miraba hacia adelante.

Solo miraba sus propios pies, todo el tiempo, por si la cuerda se movía.

Desde abajo, la gente lo admiraba.

Nadie sabía que cada noche, al bajar, sus manos temblaban. Nadie veía que dormía con los brazos doloridos de sostener cosas que ya no sabía si merecían tanto cuidado.

Un día, desde abajo, alguien le gritó:

El malabarista no contestó.

Siguió caminando. Siguió sosteniendo. Siguió mirando sus pies.

Pero esa noche, ya en el suelo, el cansancio le hizo escuchar algo que venía ignorando desde hacía tiempo.

Hizo algo que no hacía hacía años: puso las siete bolas frente a él, una por una, y las miró con calma.

El malabarista en el suelo, mirando con calma las siete bolas frente a él · Meta Humano

Recién ahí, con los pies en la tierra y sin el peso en las manos, pudo ver cuáles eran realmente de cristal.

Eran dos.

Las otras cinco las había sostenido con el mismo miedo, pero eran de cuero.

Podían caer. Podían rebotar. Algunas, incluso, parecían pedirle desde hacía tiempo que las soltara.

«Cargué cinco bolas de cuero como si fueran de cristal. Por eso ya no podía mirar hacia adelante.»

Al día siguiente volvió a la cuerda.

Tomó las dos bolas de cristal y las sostuvo con todo el cuidado que merecían.

Las otras cinco las dejó rodar a un costado.

Algunas personas, desde abajo, dejaron de aplaudir.

Pero otras guardaron silencio. Tal vez, por primera vez, no estaban mirando cuántas bolas sostenía, sino cómo caminaba.

El malabarista los escuchó.

Y por primera vez en años caminó la cuerda con los brazos más livianos y la mirada hacia adelante.

No había soltado lo importante.

Solo había dejado de cargar lo que nunca necesitó sostener con tanto miedo.

Y cuando otros malabaristas le preguntaban cómo hacía para no cansarse tanto, él sonreía y respondía:

«No sostengo más.
Aprendí, por fin, cuáles eran realmente de cristal.»

El malabarista caminando la cuerda con los brazos livianos, mirando hacia adelante · Meta Humano
Preguntas para volver a ti

Respóndelas sin prisa.
No buscan respuestas perfectas, sino abrir una conversación contigo.

01
¿Cuándo empezaste a cargar cosas que no eran realmente tuyas, sin darte cuenta?
02
¿Cuáles de las bolas que sostenés hoy son realmente de cristal — y cuáles cargás solo por miedo a soltarlas?
03
Si supieras con certeza que algunas bolas pueden caer sin romperse, ¿cuál soltarías primero?
04
¿Qué tendría que pasar esta semana para bajar, aunque sea una, de las bolas que cargás con el mismo miedo que las demás?
05
¿Qué necesitas dejar de cargar para sentirte más liviano?
Guía profesional descargable · Próximamente

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